La construcción de la fortaleza de San Miguel tuvo lugar desde el 1575 al 1577, bajo la autorización de Felipe II. Se trata de una fortificación renacentista de planta cuadrada situada en el pequeño pueblo de Garachico, Tenerife.
Al igual que otras construcciones isleñas, esta edificación fue pensada para crear una defensa por los posibles ataques cercanos.
San Miguel llegó a ser uno de los puertos más importantes aunque su historia ha quedado marcada por otro evento de mayor relevancia, la erupción del volcán Arenas Negras en 1706. Durante esta erupción el pueblo de Garachico quedó prácticamente reducido a cenizas, la lava alcanzó todo el puerto y parte de la bahía. La única construcción que no se perdió fue la fortaleza aunque desde aquel momento lo que sí se perdió fue su importancia comercial como enclave principal.
Actualmente, la fortaleza ofrece todo tipo de actividades turísticas como torneos medievales, cenas, bailes, espectáculos y visitas. Infórmate de las posibles ofertas y disfruta del entorno.