Ubicación
Al norte de España se sitúa Logroño, capital de La Rioja.
El municipio limita con Fuenmayor, Navarrete, Villamediana de Iregua, Murillo de Río Leza y Agoncillo por la parte de La Rioja. Mientras que, por la parte con Álava limita con Lanciego y Oyón y por la de Navarra con Viana. El territorio logroñés está atravesado por el río Ebro por el norte y cruce de caminos como el Camino de Santiago.
Clima general
Debido a su situación en el Valle del Ebro, Logroño presenta una meteorología continental suavizada, de transición, sus condiciones son las típicas que podemos encontrar de un clima mediterráneo continentalizado.
Los veranos son calurosos, secos y despejados, mientras que los inviernos son muy fríos y nublados. La temperatura anual varía de 2ºC a 30ºC, no suele bajar de -3ºC ni subir de 35ºC.
Mejor época del año
Por lo general, no vas a tener problemas con el clima de Logroño, no es algo extremo.
Sin embargo, dependiendo de tus intereses, quizás prefieras una temporada u otra. Suelen recomendar visitar la zona entre los meses de junio y septiembre, porque las temperaturas son suaves y podrás evitar las posibles lluvias.
Otra opción interesante, es descubrir Logroño en otoño por que la temperatura continúa agradable y además es la época de los viñedos, un atractivo excelente de la región.
Historia
Los orígenes de Logroño hunden sus raíces muy lejos en el tiempo, fue una fundación romana como ciudad fortificada a la orilla del río Ebro. Con el paso de los años se convirtió en un referente comercial por su situación geográfica, un cruce de caminos entre la ruta que unía con Francia y la meseta castellana.
En el siglo V los visigodos conquistaron Logroño y la consideraron importante dentro de su reino. Durante la etapa medieval se consolidó como un territorio próspero, los peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela pasaban por allí y muchas ferias de comerciantes de toda Europa eran recibidas en estas tierras. En esta época se construyeron monumentos como el monasterio de San Francisco y la Iglesia de Santa María la Redonda.
Sin embargo, la Edad Moderna trajo conflictos tan notorios como la Guerra de Independencia con la ocupación de las tropas francesas y la Batalla de Vitoria (1813) con la liberación de la población por las tropas españolas y británicas. De esta etapa pertenecen construcciones como la Casa Consistorial y el Teatro Bretón de los Herreros.
El período contemporáneo tuvo dos momentos clave: la revolución industrial y agrícola en el valle del Ebro y la Guerra Civil con los cruentos combates. La ciudad supo cómo recomponerse, el final del siglo XX destaca por su reconstrucción y transformación.
En la actualidad Logroño ha conseguido crear un entorno acogedor y próspero, han centrado gran parte de sus esfuerzos en la producción vinícola y en presentar al mundo su mayor producto, el vino. Las tierras logroñesas tienen mucho que contarte.
Transporte
Para visitar los principales atractivos de Logroño no es necesario el uso de ningún transporte, basta con caminar e ir descubriendo los distintos monumentos. Incentivan este tipo de turismo ofreciendo zonas peatonales y rutas a pie. Aunque si lo necesitas o prefieres, también tienes la opción de ir en bicicleta o transporte público.