El Paseo del Espolón es la plaza más emblemática de la ciudad y su historia comenzó en 1757 como un paseo público fuera de las murallas. Con el paso del tiempo, en 1809, se decidió ampliar con unas huertas que pertenecían al Seminario (ubicado en la actual Delegación del Gobierno).
Ha sido conocido por diversos nombres dependiendo de los acontecimientos o personajes de la época como el “Paseo de las Delicias”, el “paseo extramuros” o el “Paseo de los Reyes”. Tuvo una remodelación en 1856 donde decidieron colocar seis estatuas de piedra que representaban a monarcas, estás fueron regaladas por el General Espartero. Ya a finales del siglo XX y XXI la plaza fue renovada y ampliada, además mejoraron el pavimento, el mobiliario urbano y crearon aparcamientos.
En el Paseo del Espolón el monumento más destacado es el del General Espartero en el centro de la plaza sobre una fuente circular. Gran parte de su vida estuvo viviendo en Logroño y por ello se encuentra su sepulcro en la ciudad. En la misma plaza podrás también ver la Concha del Espolón (un auditorio en forma de concha, diseño de Jaime Cerdell), el Paseo de la Rosaleda y el monumento a las víctimas del terrorismo.