El Casco Antiguo de Logroño es uno de los imprescindibles en tu ruta, históricamente está parte se encontraba intramuros y tenía sus límites con Muro de la Mata (al sur), Muro de Cervantes y Bretón de los Herreros (al este), Avenida de Navarra (oeste) y con la Plaza de la Diversidad (o Plaza de Murrieta) y la barrera natural del Ebro (norte).
Recorrer el casco antiguo es conocer la historia de Logroño junto con sus monumentos, es un recorrido encantador con edificios emblemáticos, iglesias y palacios. El perfil del casco limita con el río por lo que pasarás por varios puentes y podrás ver torres como La Redonda, Santiago el Real y la aguja del Palacio. Al continuar por el interior del casco destacan los comercios tanto tradicionales como modernos.
Durante tu paseo te recomendamos unos puntos clave que no te puedes perder, como: la Concatedral de Santa María la Redonda, el Palacio de los Chapiteles, la Iglesia de Santa María de Palacio, la Puerta del Revellín, el Parque del Ebro, el Teatro Bretón de los Herreros, el Parlamento de La Rioja y la Iglesia de San Bartolomé ¡Podríamos seguir diciendo lugares! Pero preferimos que alguno de ellos los descubrirás andando, perdiéndote entre las fachadas, su historia y quizás alguna taberna tradicional.