El Barrio de San Antonio es uno de los lugares donde podrás presenciar la antigua mezcla de culturas que caracterizó a Cáceres en su pasado medieval.
Durante los siglos XIII al XV existían en la ciudad dos juderías: la Judería Vieja (el actual Barrio de San Antonio) y la Judería Nueva (1478) detrás de la Plaza Mayor.
Aquella Judería Vieja estaba formada por callejuelas estrechas, suelos empedrados y callejones sin salida. Su población estaba formada por judíos que huían de las represiones y expulsiones de lugares como Córdoba, Sevilla y Cádiz, buscaban refugio. Al visitar esta zona lo más significativo que verás es el uso de la cal como parte de las blanquecinas casas, además del trazado irregular del barrio, resulta de un contraste abrumador con el resto de la ciudad.
Otro monumento que podrás ver es la Ermita de San Antonio, se trata de una obra sencilla, que refleja el contraste de la época judía con la cristiana. La ermita data del siglo XV, fue construida sobre la antigua sinagoga, partiendo de esa base se originó la arquitectura actual. En su interior destaca el retablo de San Antonio de Padua, San Juan Bautista, la Sagrada Familia y San Miguel Arcángel.