La muralla de Cáceres ha sido y es, uno de los elementos que define a la ciudad. Sus orígenes se remontan a época romana, fue construida durante el siglo I utilizando como material principal para sus sillares el granito. Más adelante, en el siglo XII fue reconstruida, adaptada y reforzada por los almohades con adobe, cal, arena, trozos de ladrillos, piedras y paja.
Actualmente, puedes pasear por las calles contiguas y observar esta gran estructura, a su alrededor se conservan dos de las cuatro puertas que tenía, el Arco del Cristo y el Arco de la Estrella. Puedes subir a una de las torres adosadas a la estructura, la Torre Bujaco. Es interesante observar la fortificación ya que nos demuestra la preocupación y esfuerzo por defender la ciudad. De hecho, aún se puede observar la veintena de torres adosadas que tuvo en el pasado.