En la concurrida Plaza de Santa María encontramos otro palacio, el Palacio de Mayoralgo, a pesar de no ser visitable, no deja de resultar interesante detenerse en su fachada y conocer un poco de su historia.
Como su nombre indica, el edificio perteneció a una familia que creó un gran mayorazgo, es decir, el derecho que otorgaba un conjunto de bienes a una familia, haciéndola poderosa patrimonialmente. Esta categoría de nivel se ve reflejada en la propia fachada, datada entre los siglos XV-XVI, coronada con los escudos familiares.
Su riqueza se extiende más allá del propio palacio, en su interior se encontraron restos arqueológicos romanos que prueban la fundación de Cáceres desde época romana, la conocida como “Norba Caesarina”. Es tal el hallazgo que actualmente solo está excavado el 1% ¡Aún queda mucho por descubrir!
Si tienes curiosidad por aprender más sobre este descubrimiento, podrás ver gran parte de lo encontrado en el Museo Provincial de Cáceres.