Delante de la casa- palacio del marqués de Rozalejo, en una plazuela triangular, se encuentra la Fuente de Navarrería o la Fuente de Santa Cecilia. Esta fuente ornamental fue una de las diseñadas por el pintor madrileño Luis Paret durante el siglo XVIII, aprovechando que era la primera vez que se traía agua de las afueras, del manantial de Subiza.
Su situación no puede ser más privilegiada, queda rodeada de hermosas fachadas de colores y el palacio de Rozalejo, de estilo barroco, elegante y sobrio. Sin embargo, muchos turistas la conocen por otro motivo no tan agradable. Durante las fiestas de San Fermín algunos visitantes, sobre todo extranjeros, se dedican a tirarse desde lo más alto de la fuente, esperando que alguno de sus compañeros de juerga les coja.
Como resulta evidente, la jugada no puede salir bien, más aún si le sumamos el estado deplorable de los participantes. A los pamploneses les gustaría que quedase en anécdota pero año tras año la situación se repite y algún que otro herido siempre ahí.
Nosotros recomendamos que disfrutes de los “garroticos” de chocolate de la panadería Beatriz en la calle Curia y del ambiente agradable de la plaza, no de las pautas desvergonzadas de aquellos que no respetan ni el patrimonio ni a las personas.