El Museo Nacional de Arte Romano es la joya de la corona de Mérida y uno de los mejores museos de historia antigua de España.
El edificio en sí ya es una obra extraordinaria del arquitecto de Tudela (Navarra) Rafael Moneo Vallés, dispone de unas dimensiones gigantescas para poder albergar todas las piezas que se exponen. El arquitecto usó repetidamente el arco de medio punto, además de emplear el ladrillo y el hormigón para recrear los grandes edificios del tardío romano, como las termas de Diocleciano en Roma o el mausoleo en Tesalónica.
Recorrer sus pasillos es viajar de nuevo a la antigüedad clásica, el museo alberga en su interior una de las mejores colecciones de escultura romana y de mosaicos de la península. Para poder admirar la grandeza de los mosaicos, los tienen expuestos ¡En el techo! Sus salas nos muestran cómo era la vida de la ciudad cuando era parte del Imperio Romano, desde los aspectos más formales hasta la vida diaria de los primeros emeritenses.
Además del arte romano, también podrás ver aquellos objetos cotidianos como monedas, estatuillas, lucernas, incensarios, peines, cucharas, platos y un largo etcétera.
Por si fuera poco, también puedes visitar la cripta, con restos de viviendas extramuros decoradas con pinturas así como enterramientos.
Es recomendable la visita a este museo si quieres completar todo el saber adquirido durante las visitas al teatro y anfiteatro, ya que en su interior guardan gran parte de las piezas que se encontraron en las excavaciones de éstos emblemáticos monumentos.
En cualquier época del año es una de las mejores, aunque lo es especialmente en verano, puesto que estarás fresquito en su interior y además disfrutarás de la cultura.