La fiesta de Santa Águeda es celebrada en gran parte de España, sin embargo, en Segovia tiene unos orígenes y un carácter peculiar.
En tiempos de la Reconquista, el Alcázar estaba ocupado por los musulmanes.
Este acto no se podía permitir, así que las conocidas como “zamarriegas” tomaron el mando y decidieron actuar. Fueron hasta el palacio, vestidas con sus mejores galas y entretuvieron a la guardia morisca con bailes lisonjeros.
Aprovechando la distracción, los hombres se introdujeron en la fortaleza para hacerse con el control ¡Y lo consiguieron! Desde aquel entonces, se celebra el protagonismo de estas mujeres en la fiesta de Santa Águeda en Zamarramala.
Durante la celebración verás a las mujeres portar un bastón de mando y lucir la montera como símbolo de concesión del poder durante ese día. Resulta muy interesante observar cada detalle simbólico que conforma la fiesta.