Situada en plena Rambla Nova, en el casco antiguo, encontramos la Plaza de la Font, una de los lugares más concurridos de Tarragona. ¿Qué tiene de particular este lugar? Resulta que está construido sobre parte del antiguo circo romano.
Es tanta su historia que durante las obras de renovación y construcción del parking en los 90, destruyeron algunos restos de un pozo medieval. Menos mal que, con la fuente que da nombre a la plaza, tuvieron más cuidado ya que la quitaron y volvieron a colocar en su actual localización. De hecho, en algunos locales puedes encontrar en su interior restos romanos mostrados al público, el pasado y el presente intentan convivir en armonía.
Por supuesto, es un buen lugar para tomar un aperitivo o comida y dejar el coche bien aparcado para recorrer la ciudad a pie.