Para completar la experiencia dentro de la Catedral de Tarragona, recomendamos la visita al Museo Diocesano, al cual podrás acceder a través del claustro.
El museo ofrece cuatro espacios con recorrido cronológico desde la época romana hasta el siglo XVIII. Los orígenes de las colecciones presentadas se remontan al siglo XIX, aunque abrió sus puertas en 1914 con su fundador el obispo Antolín López Peláez. Los objetos recopilados fueron extendiéndose con el tiempo hasta albergar unos 10.000, poca cosa ¿verdad?
Entre sus tesoros históricos podrás encontrar objetos litúrgicos de los siglos VI al VII, tallas del siglo XII y XIII, su colección gótica, pintura, escultura y orfebrería. Además, de artistas destacados como Bernat Martorell, Jaume Ferrer II y Lluís Borrassà. Toda una maravilla para los amantes de la historia del arte.