El Convento de Santa Teresa abrió sus puertas en 1636, es una construcción particular ya que se edificó (supuestamente) encima de la casa de Santa Teresa de Jesús, el proyecto corrió a cargo del arquitecto Fray Alonso de San José.
Además de convento también es una iglesia, por este motivo es una de las edificaciones más valoradas en Ávila. Santa Teresa nos ofrece distintos encantos, como su gran fachada grisácea y la figura de mármol de Santa Teresa acompañada por distintos escudos, órdenes y familias, se caracteriza por tener un estilo sencillo conformado por tres plantas con campanas en la última parte.
En el interior destacan grandes piezas del barroco, como el Altar Mayor, la Capilla del Nacimiento y la obra escultórica de Gregorio Fernández del siglo XVII.
También puedes visitar el Museo de Santa Teresa, se encuentra en la misma plaza del convento, en concreto dentro de la cripta. El museo muestra distintas obras, piezas escultóricas y referencias a la vida y obra de la santa, incluso cuenta con una recreación de su habitación donde escribió gran parte de sus proyectos. Otro de los lugares que no te puedes perder es la sala de las reliquias, es la parte más conocida y visitada del complejo, se exponen tesoros de Santa Teresa.
Por supuesto, tienen tienda de suvenires para aquellos que deseen un recuerdo.