La Catedral de Barcelona, conocida como la Seu o la Catedral de Santa Cruz y Santa Eulalia, es uno de los más conocidos ejemplos de la arquitectura gótica catalana del siglo XIV.
Su emplazamiento siempre ha sido un espacio religioso, el primerio del que tenemos constancia pertenece al 1058 al estilo románico y en 1298 fue cuando comenzó a construirse la iglesia gótica que tenemos hoy en día, finalizada a principios del siglo XX.
Los principales puntos de interés a visitar son la cripta de Santa Eulalia, el claustro, el coro, la terraza y la capilla del Santo Cristo de Lepanto.
Bajo el altar mayor es donde encontrarás la cripta, es decir, la tumba de Santa Eulalia, una joven mártir por la fe cristiana. El claustro fue construido durante los siglos XIV y XV, allí están presentes tres ocas que representan el martirio de Santa Eulalia.
Por otro lado, el coro se presenta con una sillería trabajada, de madera tallada, componiendo uno de los lugares más valiosos para la catedral.
En cuanto a la terraza, no es conocida por sus vistas, pero si podrás contemplar las torres y la ciudad desde las alturas. Por último, la capilla del Santo Cristo de Lepanto muestra a un Cristo crucificado al que los barceloneses le tienen cariño.