La Casa de los Dragones es uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, no es para menos, es casi imposible no desviar la mirada hacía los dragones que coronan la fachada.
El edificio se ubica en la esquina entre las calles Camoens y Millan Astrains, cerca de la Plaza de los Reyes. Su construcción se inició en 1900, fue un encargo de Francisco Cerni González, el Alcalde de Ceuta entre 1897 y 1903. El encargado de dar forma al proyecto fue el arquitecto valenciano José M.Cortina Pérez.
Desde el primer momento la familia Cerni estuvo ligada al edificio, alquilaron la casa al Casino Africano (contenía una biblioteca y un mobiliario de lujo). Tras la muerte del Alcalde el inmueble pasó a sus sobrinos e hijos. Curiosamente, durante la Segunda República los dragones que caracterizaban el edificio fueron retirados.
En 1936 la Falange Española se apropió de la casa e instaló sus oficinas, hasta que en 1946 fue vendida junto con la finca de al lado, a las Misioneras de la Inmaculada Concepción (convirtiendo el espacio en una casa colegio). Después de varios años el edificio fue una propiedad privada y se alquilaban los bajos para una entidad de ahorro.
Finalmente, en 1973 el propietario Salomón Benhamú arregló la fachada y en 1996 se continuó restaurando y devolviéndole su aspecto original. Los dragones volvieron en 2006 gracias al escultor ceutí Antonio Romero Vallejo, creó unas réplicas como las de los años 20.
La Casa de los Dragones es un lugar único en Ceuta, a través del inmueble podemos conocer gran parte de la historia contemporánea de la ciudad. Es muy recomendable realizar una de las visitas guiadas que ofrecen para no perderte nada.