La Catedral de Ceuta o Catedral de la Asunción se ubica donde en época portuguesa se conocía como “La Ciudad”, es decir, un promontorio al sudeste donde se encontraba la zona de entre los fosos. Ese mismo espacio también fue ocupado por una mezquita durante la etapa árabe y un hospital de sangre. Como puedes comprobar, historia no le falta.
Su construcción fue iniciada durante el mandato de Juan I de Portugal el 6 de septiembre de 1415, bajo la advocación de Santa María de la Asunción, por tradición portuguesa. A partir del siglo XVI el edificio se encuentra en muy mal estado debido a los distintos asedios y el deterioro. Por este motivo, en 1665 el Cabildo declara en ruina el recinto y siete años más tarde el obispo Antonio Medina Chacón y Ponce ordena su cierre.
En 1686 el obispo Antonio Ibáñez de la Riba inicia la cimentación y comienza la paulatina reparación del templo. Con el paso de los años poco a poco se fueron incorporando distintos materiales, zonas y artes. Precisamente, de entre toda la variedad artística que podrás encontrar, destacamos la Capilla del Santísimo con el retablo barroco y los frescos y los tres lienzos de Miguel Bernardini, además de la imagen de la Virgen Capitana de origen portugués del siglo XV.
Pasear por la catedral es hacer un recorrido por parte de la historia ceutí.