En la entrada a la judería se ubica la Plaza de la Merced, una antigua zona que comenzó siendo la Plaza del Mercado y más tarde la Plaza de Riego. Se trata de un lugar que ha cambiado mucho con el tiempo, ha llegado a sufrir incendios y disturbios como los producidos durante la Segunda República contra el clérigo (motivo por el cual desapareció la Iglesia de Nuestra Señora de La Merced).
La Plaza de la Merced guarda gran parte de la historia malagueña. Durante el paseo podrás detenerte en distintos monumentos, como el Obelisco de Torrijos, protagonista indiscutible de la plaza, es un homenaje al general y los 48 compañeros que fueron fusilados en la Playa de San Andrés en 1831.
Quizás conozcas este acontecimiento por su representación en el gran cuadro de Antonio Gisbert Pérez de 1888 expuesto en el Museo del Prado en Madrid.
También encontrarás la casa natal de Picasso, el edificio está restaurado y en su interior se expone parte de la niñez del autor, así como objetos personales y familiares. De hecho, cuentan que Picasso paseaba por esta plaza, en honor a su figura se realizó una escultura que representa al artista sentado en uno de los bancos con sus carboncillos observando el paisaje.
Es una zona más de Málaga para disfrutar del arte y la cultura en todas sus variantes.