La Feria de Málaga o Feria de Agosto se celebra durante dicho mes porque conmemora la toma de la ciudad en 1487 por los Reyes Católicos.
Años más tarde, en 1491, se celebraron unas fiestas populares recordando este día.
Sin embargo, no fue hasta 1887 cuando se comenzó a celebrar año tras año.
Esta celebración es una de las más populares en Andalucía junto con la Feria de Abril de Sevilla, es un evento que abarca tanto la feria por la noche como de día ¡un no parar!
Todo comienza por la noche en la playa de la Malagueta con el pregón, los fuegos artificiales y el encendido de las luces, desde ese momento, son varios los días que encontramos todo tipo de actividades.
Por un lado, tenemos el primer sábado con la romería de Santa María de la Victoria y la entrega de la bandera de la ciudad. Durante el recorrido verás caballistas, carruajes y malagueños siguiendo la procesión hasta el Santuario con la ofrenda floral.
Finalmente, el último domingo, es cuando se realiza el desfile histórico que recrea la entrada de los Reyes Católicos a la ciudad, es un espectáculo digno de ver ya que participan más de 200 figurantes con distintos personajes (caballeros, monjes trinitarios, órdenes militares, arqueros, lanceros, escuderos y bailarinas).
La feria no acaba en estos eventos y es que, depende cuando acudas, encontrarás unos entretenimientos u otros. Por el día, la calle Larios se llena de gente bebiendo cartojal (un vino dulce fresco) vestidos de flamencos o animando con las charangas. A lo largo del paseo hay varias casetas que ofrecen tanto ambientes de fiesta juvenil como adulto, estas casetas son públicas y cualquiera puede unirse a la fiesta.
Por la noche, la fiesta continúa en el Cortijo de las Torres, en esta zona se instalan las atracciones de feria y las luces de las calles del Real, se baila, se come pescaito frito y se bebe vino ¿A qué esperas para unirte a la feria malagueña?