Al ver la fachada del Ayuntamiento de San Sebastián nos es difícil imaginar que en su interior encontramos el ajetreo propio de una casa consistorial. En el pasado ese ajetreo no era por el bullicio del trabajo ¡sino por el juego y el ocio!
En sus orígenes, durante el siglo XIX, el edificio albergaba el Gran Casino de la ciudad. Se empezó a construir en 1882 al amparo del estilo europeo del momento, “la Belle Epoque” y fue inaugurado en 1887. Fue el punto de encuentro para distintas personalidades de la alta sociedad, además de una atracción turística y un lugar de celebración de bailes y fiestas.
Hasta que en 1924 todo ese jolgorio desapareció por orden de Primo de Rivera quien prohibió el juego y ordenó el cierre de los lugares de ocio, como el Gran Casino. En 1947 volvió a abrir sus puertas pero, esta vez, como la Casa Consistorial que es hoy en día.
Normalmente, el visitante solo disfruta de su fachada pero, si se está atento, de vez en cuando realizan visitas guiadas por su interior.