El metro va ligado a la historia madrileña desde principios del siglo XX, dotando a la ciudadanía de una movilidad sin precedentes. La visita a la estación del metro de Chamberí supone un viaje en el tiempo, toda una curiosidad.
En diciembre de 1960 hubo un plan de reforma para poner en circulación trenes de seis coches y aumentar la capacidad de la línea 1, este hecho provocó ampliar la longitud de los andenes para evitar aglomeraciones. De esta manera, la estación y su forma curva quedaba obsoleta para el proyecto y se cerró al público en 1966.
Actualmente, la estación diseñada por Antonio Palacios es visitable. Podrás ver la restauración de los muros, bóvedas y los carteles publicitarios del momento, así como recorrer la estación de los años 60 y la de 1919 con sus elementos originales.