Ubicado en la antigua estación de Delicias fue inaugurado el museo en 1984, su arquitectura del hierro es un perfecto ejemplo del siglo XIX. Su visita permite conocer una colección de diversos materiales históricos ferroviarios, desde los propios trenes y vehículos hasta fotografías y recreaciones.
Visitar el museo es una experiencia completa, puesto que te sumerges dentro de la propia estación, la cual se inauguró el 30 de marzo de 1880, dando servicio a la línea de ferrocarril con destino a Ciudad Real continuando hasta la frontera con Portugal. No solo tienes el privilegio de ver aquellas locomotoras de antaño, sino que incluso puedes acceder a parte de ellas. Ya que algunos espacios están recreados, como el coche comedor o algunas dependencias, entre otros muchos objetos. Sin duda, el ambiente de la estación queda captado por su presentación y ubicación.
Además, el museo va más allá de la exposición, el primer domingo de cada mes se celebra un mercadillo, el “Mercado de Motores”, dentro y fuera de la estación. Podrás visitar las instalaciones mientras recorres los distintos puestos con ropa vintage, joyería, artesanía y demás artículos.
Otra de las actividades es el minitren, disponible los sábados tanto para niños como adultos. La instalación reproduce los elementos del ferrocarril en escala reducida pudiendo montar sobre él y sentirse todo un gigante.