La conocida cariñosamente como “la semanuca” hace mención a la celebración de los Santos Mártires, San Emeterio y San Celedonio, patronos de Santander.
Cuenta la leyenda que dos soldados del ejército romano habían sido martirizados por no renunciar a la fe cristiana. La historia no acabó bien, sus cabezas llegaron en una barca de piedra hasta la costa santanderina. Desde aquel momento, Santander hace mención al santo (San Emeter) en su nombre e incluso en su escudo, con ambas cabezas presidiendo. Además de dedicarle cada 30 de agosto la festividad de la semanuca.
Durante el evento podrás encontrar todo tipo de actividades desde lo más tradicional y arraigado a la leyenda, visitando los espacios religiosos donde mencionan a los santos hasta un mercado, espectáculos, música y fuegos artificiales.