Santander sólo puede entenderse a través de su mar, el Cantábrico.
El Museo Marítimo del Cantábrico ofrece la experiencia de conocer sus aguas desde lo más profundo ¿Quieres sumergirte?
Desde 1978 podemos disfrutar del museo, está dividido en tres plantas enmarcadas por un patio central donde la exposición protagonista son los esqueletos de ballena.
Estos cetáceos son las estrellas del recinto, suelen llamar mucho la atención del visitante por su enorme envergadura. Las exposiciones se encuentran divididas en cuatro secciones, cada una de ellas tiene información representada en documentos, maquetas, fotografías y objetos.
Pero, sin duda, la parte más apreciada es la zona de los acuarios de la planta baja, entre las distintas partes podrás conocer las diferentes especies que habitan el mar Cantábrico (incluyendo tiburones y rayas). Precisamente, por tratarse de un museo dinámico y entretenido, es una visita recomendable para todos los públicos pero en especial para los niños.