El Palacio de la Magdalena es el reflejo presente del lujo que creció en el siglo XIX, el complejo fue construido para el rey Alfonso XIII y su familia, un lugar perfecto para el disfrute estival con vistas al mar cantábrico.
Fue en aquella época cuando comenzó el concepto del descanso, las vacaciones y el turismo (similar al que conocemos), aunque por aquel momento era un privilegio al alcance de pocos. Santander se puso de moda por sus aguas y los conocidos como “baños terapéuticos” Cualquier excusa era buena para disfrutar de las tierras santanderinas ¡El mar todo lo cura!
La estancia de los reyes trajo consigo riqueza A la ciudad, las altas clases querían veranear donde estaban los monarcas, es una de las etapas más esplendorosas de la historia de Santander.
Sin embargo, el sueño acabó rompiéndose con la llegada de la II República, el gobierno consideró que los bienes de la Casa Real debían ser incautados y puestos a disposición pública. En 1933 el Palacio de la Magdalena se convirtió en parte de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, desde entonces atrae a una gran diversidad de estudiantes, tanto por los estudios como por el privilegiado enclave.
Si deseas visitar el Palacio, puedes hacerlo con un guía que te irá contando la historia del complejo y cada uno de los detalles. Durante el recorrido pasarás por las distintas estancias, el salón de baile y el comedor, además de ver una extensa colección de muebles, fotografías y cuadros. Es una de las visitas más emblemáticas de Santander, no te la puedes perder.