La Alcaicería fue fundada en el s.XIV junto la Mezquita Mayor durante el mandato de Muhammad V, su acceso era a través de las nueve puertas que se cerraban por la noche. A pesar del paso del tiempo, siempre conservó su significado comercial, vendiendo seda, oro, lino y distintos productos artesanales.
Hoy en día, sigue representando la parte comercial más típica de Granada, entre sus callejuelas podrás encontrar todo tipo de productos, como artesanía clásica granadina, tés al peso, lámparas, cerámica, ropajes y, por supuesto ¡Infinidad de suvenires!
Para encontrar esta zona no tiene pérdida ya que se sitúa en pleno centro de Granada, junto la conocida plaza Bib-Rambla, la Catedral y la Capilla Real. Es una experiencia muy curiosa, parece que nos adentramos en un antiguo zoco árabe, arropados por los olores de las especias, los perfumes, las infusiones y alguna que otra shisha. Quizás termines comprando un pin para la nevera o comiendo un kebab, déjate llevar.