El Monasterio de San Jerónimo es uno de los símbolos de la Reconquista cristiana, sus obras se iniciaron durante esa época pero, al final, en 1504 los Reyes Católicos decidieron trasladarlo al emplazamiento actual y que el maestro de obra fuera Diego Siloé.
En sus comienzos el edificio iba a ser gótico pero, por el paso del tiempo, acabó representando el arte renacentista y la obra fue financiada por la viuda del Gran Capitán (enterrado dentro del monasterio). Durante mucho tiempo los jerónimos vivieron en sus inmediaciones, hasta que las tropas napoleónicas se hicieron con el control, de hecho, la ocupación militar no cesó ya que también fue utilizado de cuartel con las desamortizaciones de Mendizábal.
Finalmente, en el siglo XX y XXI el complejo se restauró y hoy en día podemos disfrutar de su historia y gran patrimonio artístico. Actualmente, se puede visitar la planta baja (en la superior viven monjas de clausura), el claustro principal y la iglesia de San Jerónimo. Lo encontrarás ubicado en pleno centro de Granada, cerca de la Basílica de San Juan de Dios.