El Sacromonte es un lugar imprescindible durante tu visita a Granada.
Los orígenes de este barrio se remontan al siglo XVI durante el período de expulsión de la población judía y musulmana, la ciudad quedó prácticamente despoblada. Para evitar este suceso, permitieron que los gitanos poblaran la zona del Albaicín, es decir, el actual barrio del Sacromonte.
Con el paso del tiempo el barrio ha reunido todo tipo de personas dedicadas al arte y la vida bohemia. Una de las zonas más emblemáticas del barrio son las cuevas del Sacromonte. Se trata de construcciones improvisadas dentro de las cavidades durante el siglo XVI, actualmente, muchas de las cuevas son utilizadas como restaurantes o espectáculos de flamenco, aunque también puedes encontrar el Museo de las Cuevas del Sacromonte y conocer una recreación antigua de las viviendas.
Si decides visitar alguna de las cuevas, aconsejamos asegurarse de que se tratan de cuevas oficiales, con los precios visibles y con afluencia turística, se ha dado el caso de personas que ofrecen una visita particular por su vivienda para crear negocio ilegal.
Es una experiencia muy turística pero, en nuestra opinión, merece la pena, se trata de sumergirte en un ambiente muy granadino y diferente. Las cuevas se encuentran fuera del núcleo urbano, para poder acceder a ellas puedes llegar con el coche o con las líneas de bus 31,32 y 35.
El barrio de Sacromonte ofrece una perspectiva diferente de Granada, desde allí verás el conjunto monumental de la Alhambra, el blanco del Albaicín y el verde del Valle de Valparaíso por el que discurre el río Darro. Déjate guiar por el buen ambiente y quizás por alguna otra bebida fresquita con una tapa.