Entender la historia de un territorio, sus cambios y evoluciones a lo largo del tiempo, no siempre es una tarea sencilla. El Día de la Toma de Granada es una de esas celebraciones que provocan polémica y abren continúo debate año tras año. En términos generales, el día 2 de enero se rememora la anexión a la corona castellana, con una serie de actividades cívico- religiosas.
Los actos conmemorativos se basan, principalmente, en la tremolación del pendón dado por Fernando el Católico a la Capilla Real para la conmemoración de la fiesta.
Muchos espectadores piensan que el pendón es original pero no es así, el original se encuentra guardado en el tesoro de la Capilla Real. El pendón que se puede ver durante el acto es del siglo XVII, realizado en color damasco carmesí con las armas de Aragón, Sicilia, León y Castilla. Sigue siendo curioso e interesante el uso de un objeto histórico durante la celebración actual.
Durante el acto le siguen autoridades civiles y militares acompañados por la banda municipal de música y fuerzas del acuartelamiento de la ciudad escoltando al pendón. El recorrido va desde las calles Oficios, Gran Vía, Reyes Católicos y Plaza del Carmen hasta el balcón principal del Ayuntamiento.
Este día ha recibido diversos nombres: Fiesta de la Toma, Entrega de la ciudad o Fiesta de la Rendición de Granada. En cualquier caso, resulta una oportunidad interesante para observar, aprender y reflexionar sobre nuestros pasado y como lo deseamos representar en el presente.