Después de un día caminando por la ciudad, disfrutando de cada monumento, comida y compras, no hay nada mejor que un buen baño caliente en un hammam, la guinda del pastel para completar la experiencia granadina.
Un hamman o baño árabe o baño turco, es un complejo pensado para relajarse a través del agua, se trata de un espacio grande con una serie de habitaciones o baños con distintas áreas con piscinas de aguas calientes.
La cultura del hammam viene de la época andalusí, el agua no solo servía para la higiene diaria, también simbolizaba la purificación del cuerpo y de la mente.
Hoy en día puedes encontrar en Granada muchos negocios que se dedican a recrear este tipo de baños. Es una experiencia maravillosa, el vapor pasando entre las rendijas en forma de estrella y el calor de las aguas proporciona paz y descanso.
¿Qué mejor forma de terminar el día?
Infórmate de aquellos locales que se ajusten a tus opciones y reserva, suelen estar bastante solicitados.