Las raíces paganas y cristianas se entremezclan en el Día de la Cruz, sus orígenes se datan en el siglo XVII, en 1625 se hizo un cruz de alabastro en el barrio de San Lázaro, los vecinos comenzaron a celebrar, cantar y bailar al son de ella. La tradición continuó hasta llegar al Albaicín y el Realejo, construyendo cada año altares con cruces, mantones de manila, cerámica y objetos de cobre.
Hoy en día puedes disfrutar de esta tradición tan popular y extendida, se realizan concursos de cruces, todo tipo de personas participan en el evento (cofradías, colegios y vecinos). Las cruces deben cumplir con una serie de estándares, como por ejemplo, el uso de artesanía y decoración propia granadina (taracea, cerámica, geranios, pilastras y demás).
Hay distintas categorías y premios para los concursantes.
Las calles, plazas y casas más populares para visitas son las cruces del Albaicín, la Casa de los Pisa, el Realejo (el patio de la Corrala de Santiago) y la calle Cobertizo de Santo Domingo junto la Iglesia de Santo Domingo, muchas de ellas han ganado el primer, segundo o tercer puesto.
Oficialmente la fiesta se da el 2 y 3 de mayo. Te recomendamos consultar el mapa con las calles donde se encuentran las cruces más llamativas, descubrir aquellas que no son tan populares pero son igual de bellas y sobre todo empaparte de la cultura y el folclore andaluz. Verás a muchas personas vestidas con trajes tradicionales, bien engalanados, con alguna que otra copa y una buena tapa.