Si alguien sintió Granada como parte de su ser, ese fue Federico García Lorca.
Dentro de la Huerta de San Vicente encontramos su casa- museo, un espacio dedicado a la vida y obra del poeta más querido de la Generación del 27.
Nuestro recorrido comienza paseando por el Parque Federico García Lorca, localizado en el Paseo de los Tilos, este recinto es el que rodea la Huerta de San Vicente, allí encontramos la antigua residencia de verano de los García Lorca. Antes de entrar al museo puedes pasear por esta zona y descubrir el jardín, las huertas y acequias, el estanque, las rosaledas y el olor a jazmín que amaba el poeta.
La visita al museo supone adentrarse en el pasado de la familia, desde 1995 se presenta en su interior como era la vida cuando el poeta estaba vivo, se recrea las estancias e incluso se conserva parte del mobiliario y objetos, uno de los más destacados es el piano que tocaba junto Manuel de Falla o el gramófono que sonada durante todo el día. Todo ello se complementa con una amplia exposición cargada de información, dibujos, manuscritos y fotografías.
Es una experiencia inmersiva para conocer no solo al artista sino también el significado que tuvo y tiene para la ciudad de Granada y para el mundo. Resulta abrumador visitar los rincones donde él fue feliz, es duro pensar en su final, por eso preferimos quedarnos con su legado como firma de su vida.