La Romería de la Virgen Blanca representa el esfuerzo de los burgaleses por mantener sus tradiciones más arraigadas, en concreto, esta festividad simbolizó la recuperación del Castillo y su entorno.
Sus orígenes se remontan a cuando en 1994 decidieron realizar la primera procesión. Tenía como objetivo recuperar (aunque fuera por un día) que la Virgen llegara hasta el lugar donde se encontraban los restos de su templo medieval. El edificio fue destruido por los franceses durante la Guerra de la Independencia. Normalmente, esta festividad se celebra el último domingo de mayo por su vinculación con el culto mariano.
Durante la celebración se suceden distintos actos como: la concentración de romeros en la Iglesia de San Pedro de la Fuente, la romería con la imagen de Nuestra Señora de la Blanca, la misa de Campaña en la campa del Castillo junto con música folclórica, actuaciones de grupos de danzas y reparto de paella entre los asistentes al evento.
Es una oportunidad para descubrir un espacio natural, histórico y lleno de vida.