En la parte alta de la ciudad, junto al Castillo de Burgos, se encuentra la Iglesia de San Esteban que era considerada una de las parroquias más importantes durante el medievo, sin embargo, hoy en día el templo está dedicado al Museo del Retablo.
La iglesia fue construida entre finales del siglo XIII y principios del siglo XIV, su estilo arquitectónico y artístico pertenece al gótico. Su cercanía con el castillo no le favoreció. Ha sobrevivido asedios como el de 1475 durante la guerra de sucesión que obligaron a reconstruir el rosetón, la torre y los pilares.
A pesar de su historia, la Iglesia de San Esteban se muestra con una belleza en la que destaca el contraste de luces generado por las vidrieras y los claroscuros del propio templo. Durante la visita podrás fijar la mirada entre sus naves, columnillas adosadas y bóvedas de crucería, además de algún que otro detalle tardogótico e incluso renacentista. Sus detalles y distintas modificaciones son reflejo del paso del tiempo.
Además de la iglesia en sí, también puedes disfrutar del Museo del Retablo. El Arzobispado de Burgos trasladó el culto a la iglesia de San Nicolás y decidió instalar el Museo en el templo. La colección se compone de retablos renacentistas y barrocos pertenecientes a distintas diócesis, algunas piezas de la propia iglesia y una sección de orfebrería, la exposición abarca desde el siglo XVI hasta el XVIII.
Todo un lujo para cualquier amante del arte gótico.